Durante
el embarazo existe un incremento de las necesidades de casi todos los
nutrientes respecto a una mujer de la misma edad, en una proporción
variable que fluctúa entre 0 y 50%. Si bien todos los nutrientes son
fundamentales para la mujer embarazada, existen algunos que por su
función en el adecuado crecimiento y desarrollo del niño, deben
tener un cuidado especial, entre ellos:
Hidratos
de carbonos
Representan
la principal fuente de energía del organismo y aportan además fibra
necesaria para conseguir una función intestinal adecuada. La
gestante tienes mayores necesidades de hidratos de carbonos en los
últimos dos trimestres este
Favorece
el aumento de peso y el crecimiento del feto.
Proteínas
A
portan las aminoácidos (nitrógenos) necesarios para la hiperplasia
de los tejidos maternos, como el útero y las mamas y para cubrir las
necesidades fetales. El feto tiene mayores necesidades durante la
segunda mitad de la gestación ya que es el periodo de crecimiento
fetal. Una gestante necesita 60 g de proteínas al día, los
productos animales como el pollo a carne y el pescado son ricos en
proteínas.
Grasas
Las
grasas representan una fuente de energía importante para el
organismo, las grasas se absorben mejor durante la gestación lo que
conlleva una omento marcado de lípidos, se recomienda un30% de la
ingesta calórica diaria.
Minerales
Para
cubrir las mayores necesidades de minerales para el crecimiento de
los tejidos nuevos durante la gestación se incrementa la absorción
de estos y las recomendaciones dietéticas de estos componentes.
Calcio
En
las mujeres embarazadas y madres lactantes se recomienda una ingesta
de calcio de 1200 mg/día. En las adolescentes embarazadas en etapa
de crecimiento, se recomienda una ingesta de 1300 mg de calcio esta
cantidad provee suficiente calcio, para lograr un desarrollo fetal
normal, sin tener que utilizar las reservas óseas maternas.
Otras
fuentes de calcio son los cereales integrales, leguminosos y
vegetales verdes. Las embarazadas deben evitar el consumo de café,
tabaco y alcohol, que interfieren el metabolismo del calcio.
Algunos estudios muestran una respuesta inversa entre el
consumo de calcio y la presión arterial durante el embarazo, sin
embargo, los estudios clínicos no aportan evidencias ciertas, que un
mayor consumo de calcio prevenga el desarrollo de hipertensión o
preeclampsia.
Hierro
Los
requerimientos de hierro, durante el primer trimestre del embarazo,
son menores debido al cese de la menstruación. Alrededor de la
semana 16 de gestación el volumen sanguíneo materno y la masa de
glóbulos rojos se expanden, por esta razón, los requerimientos
aumentan notablemente. La expansión del volumen sanguíneo ocurre en
todas las mujeres embarazadas sanas que tienen depósitos de hierro
suficientes o que son suplementadas con hierro.
En la
adolescente, las necesidades de hierro son altas, debido al
crecimiento de su masa muscular y del volumen sanguíneo. De hecho,
la recomendación de un suplemento diario de hierro es necesaria,
tanto para la mujer adulta embarazada como para la adolescente.
En
las mujeres que inician la gestación con sus depósitos vacíos,
esta recuperación no existirá, pero la situación se torna más
grave, cuando inicia el embarazo anémica y no recibe
suplementación.
La anemia por deficiencia de hierro puede tener
efectos nocivos sobre la madre y su hijo/a: la mortalidad materna se
incrementa en embarazadas severamente anémicas y las pérdidas de
sangre del parto y la anemia incrementan los porcentajes de recién
nacidos con bajo peso y prematuros.
Para
prevenir la anemia y mantener los depósitos de hierro en la mujer en
forma efectiva, se recomiendan las siguientes medidas que pueden
ayudar:
Aporte de hierro dietario:
Consumir alimentos fuentes del mineral, que incluya alimentos
facilitadores (Alimentos fuentes de vitamina C y A) y evitar el
consumo de alimentos inhibidores de la absorción (Café, té,
bebidas carbonatadas).
Alimentos fortificados:
Como la harina de maíz precocida.
Suplementación:
En las embarazadas, la norma recomienda para prevenir la deficiencia
de hierro, sulfato ferroso a una dosis de 60 mg por día dos veces
por semana desde el inicio del embarazo. Para el tratamiento de la
anemia se recomienda 60 mg de sulfato ferroso diario, desde el
momento que se diagnostique la madre anémica y hasta seis meses
después del parto, para asegurar que los depósitos de hierro
alcancen un nivel adecuado.
Ácido Fólico
Múltiples estudios han
demostrado que el consumo de ácido fólico en cantidades adecuadas
durante el periodo periconcepcional, desde dos meses antes del
embarazo y hasta los primeros dos meses de gestación, disminuye en
más de 70% el riesgo de tener un hijo con un Defecto del Tubo Neural
(DTN) y de otras malformaciones congénitas, como fisuras,
malformaciones del tracto genitourinario y defectos
cardiacos.Vitaminas
Las vitaminas son
compuestos orgánicos necesarios para la vida y el crecimiento, las
vitaminas se clasifican según su solubilidad .las vitaminas
liposolubles son A, D, E Y K y las hidrosolubles son la vitamina C y
el complejo Durante la gestación es esencial una ingesta adecuada de
todas las vitaminas.
Líquidos
El agua es indispensable para
la vida y se encuentra en todos los tejidos del organismo .es
necesaria para muchas reacciones biológicas, una gestante debe
ingerir como mínimo de 8 a 10 vasos de líquidos cada día de 4-6
de los cuales deben ser agua.